Otra propuesta fue reconocer el poder
de las TIC al servicio de la gestión de los residuos.
Actualmente el sistema educativo
enfrenta el desafío de utilizar las Tecnologías de la Información y
Comunicación para proveer a los estudiantes de herramientas necesarias que se
requiere en el siglo XXI.
La UNESCO (1998) describió el impacto de las TIC en
los métodos convencionales de enseñanza y aprendizaje y la forma en que
docentes y alumnos acceden a la información. A su vez, señala que en el área
educativa los objetivos estratégicos apuntan a mejorar la calidad de la
educación por medio de la diversificación de contenidos y métodos, la promoción
de la experimentación, la innovación, la difusión y el uso compartido de
información y de buenas prácticas, la información de comunidades de aprendizaje
y estimulación de un diálogo fluido sobre las políticas a seguir.
Como agentes educadores, adherimos al
desafío que plantea este enfoque orientado en potenciar los nuevos modos de
construcción de saberes, a partir de la búsqueda de nuevas estrategias para el
acercamiento entre la escuela y la sociedad que está en constante cambio;
insertando de esta manera las Tecnologías de la Información y de la Comunicación
(TIC) a las prácticas educativas.